Las bibliotecas tuvieron un papel muy importante durante la II República, fueron claves en la transformación de una sociedad analfabeta y pobre. Cuando estalló la Guerra Civil surgieron prioridades. Los soldados, enfermos y heridos necesitaban libros, no sólo para instruirse e informarse, sino también para distraerse durante la gran cantidad de horas muertas en las trincheras. Así fue como nació el Servicio de Bibliotecas del Frente y el bibliobús de la Institución de las Letras Catalanas, que realizó 18 viajes, 18 rutas haciendo préstamos de libros en primera línea de frente. Y un último periplo: el del exilio. Los más prestigiosos intelectuales y escritores catalanes viajaron hacia Francia en el bibliobús cuando se produjo el éxodo republicano.
75 años después del fin de la Guerra Civil, la Biblioteca de Figueres recupera la memoria de estos episodios de nuestra historia mediante esta exposición virtual.
La muestra incluye los fragmentos de dietarios de la Biblioteca Popular de Figueres (1938), escritos por la directora Adela Riera y el auxiliar Antònia Feixas, a través de los cuales sabemos que el bibliobús pasó por Figueres, al menos, en cuatro ocasiones a lo largo del año 1938: el 12 de mayo, el 27 de junio, el 4 de septiembre y el 7 de noviembre, y la correspondencia enviada por Maria Felipa Espanyol, del Servicio de Bibliotecas al Frente, y Jordi Rubió, de la Dirección Técnica de Bibliotecas Populares, en las bibliotecarias de Figueres en relación al servicio de bibliobús.
También puede leer el dietario de los años 1936 a 1940 en este enlace:
http://www.bibliotecadefigueres.cat/Public/BancArxius/Dietaris1936-1940rr.pdf